Cine Bizarro Latinoamericano (Diego Curubeto, Argentina)
El concepto Cine Bizarro, según el libro de mi autoría “Cine Bizarro, 100 años de películas de terror, sexo y violencia” es una denominación un poco caprichosa que surgió de utilizar la palabra “bizarro” como se la usa en inglés, “Bizarre”, y que podría definirse como algo extraordinariamente raro. Basado en libros como “Increibly Strange Movies” (RE/search, 1986) y La Enciclopedia del Cine Psicotrónico (Michael Weldon, Ballantine Books, 1986), intenté en ese libro, abarcar lo inabarcable, ya que hay muchos motivos por los que se puede considerar bizarra a una película.
En general, ya por el solo hecho de pertenecer al género fantástico, una película suele tener elementos bizarros. Pero además hay films policiales (como los de cárceles de mujeres o los de delincuencia juvenil), dramas, films de arte, musicales, comedias y hasta documentales que entran perfectamente dentro de la definición. Incluso, mas allá de su argumento, un film puede pertenecer al cine bizarro por su estrategia de comercialización, por generar un culto especial en su público o por estar producido con alguna excentricidad técnica del estilo 3D o el cinerama, o incluso, la manera en la que están programados, como en el fenómeno de las Midnight Movies. En la charla intentaré hacer un recorrido por todo el abanico del cine bizarro, desde los tiempos de Melies hasta nuestros días.
Del Cine Pánico en General al Cine Pánico en Particular (Ulises Guzmán, México)
En 1958 llega a México uno de los tres fundadores del movimiento Pánico,Alejandro Jodorowsky. El Pánico como hoy se le conoce, es una corriente artística que pretende fundir en una sola una expresión la confusión, la memoria, la inteligencia, el humor y el terror mezclando los contrarios: amor y odio, tragedia y comedia, mal gusto y refinamiento estético, lo sacrilegio y lo sagrado, lo individual y lo colectivo; la visión onírica, y a veces cruel y satírica de la vida con la sinrazón del mundo.
En México país surrealista por propia definición, el movimiento Pánico encuentra campo fértil y da paso a lo que hoy conocemos como el “Cine Panico”, cuyos mayores exponentes son Juan López Moctezuma, Rafael Corkidi, Fernando Arrabal y el mismo Jodorowsky pasando por la película “el Inquilino” de Román Polansky cuyo guión es de Roland Topor.
Viaje al Fantástico Mundo de los Posters (Pablo Marín Ángel “El Señor Juanito”, Colombia)
En el desarrollo de esta conferencia se analizará el diseño gráfico de los posters del cine de terror, fantástico, la transición del nudie al gore, los años setenta y la psicodelia en el diseño, la ilustración versus la fotografía en los ochenta, versiones en diferentes culturas, reinterpretaciones y vanguardias.
El evento será guiado por Pablo Marín Angel (El Señor), publicista, diseñador gráfico e ilustrador, encargado de la imagen que ha acompañado a ZINEMA ZOMBIE desde su inicio.
El Gótico Tropical (Pedro Adrián Zuluaga, Colombia)
Término acuñado por el difunto director Carlos Mayolo para referenciar el trabajo que realizó junto a Ramiro Arbeláez, Andrés Caicedo y Luis Ospina, entre otros, como miembro del controversial, irreverente y desafiante grupo de Caliwood. En palabras del propio Mayolo y en relación a su contribución cinematográfica, El Gótico Tropical reinterpretó atmosferas que se podían percibir en las producciones de la legendaria productora inglesa Hammer Films- eso sí, dándole el toque de malicia indígena colombiana -, combinándolo con una dosis de referentes de la serie B y tiñéndolo con una incisiva ironía y un sarcasmo deliberado, resultantes de la problemática social existente en Colombia.
Estos aspectos nunca fueron tenidos en cuenta en su momento, en ninguno de los tres títulos a los que se les referenció con este subgénero, pero con el paso de los años, las películas autoproclamadas como Gótico Tropical, fueron adquiriendo el valor que nunca se les dio, hasta el punto de convertirse en el deleite de los críticos y de los “eruditos” del cine colombiano. Lo anterior, sencillamente ratifica que no siempre es necesario reivindicar momentos de la historia del cine que ya tienen su puesto ganado por derecho, merito y autenticidad.